jueves, 30 de abril de 2015

INTRODUCCIÓN: un niño que no pasa desapercibido…

Érase una vez un niño con temprana discapacidad: se retrasa en el el desarrollo del lenguaje, tiende con facilidad a la distracción… Y sin embargo, pronto sobreviene una gran locuacidad y una fuerte capacidad para aprender escuchando.
Sorprendentemente, el niño cuenta con una personalidad amigable que confía en los extraños, tiene una gran afinidad por la música… pero también otros tan dispares como el miedo a los sonidos altos y al contacto físico.

Adentrémonos en este curioso, raro y sorprendente trastorno genómico: el síndrome de Williams, también conocido como síndrome de Williams-Beuren. 

La causa de este síndrome es de tipo genético, y a ello dedicaremos la principal atención en este blog.

Pero para situar el tema y comprender la relación con la genética subyacente, daremos unas pinceladas sobre la historia y características clínicas de esta enfermedad.

martes, 28 de abril de 2015

EL SÍNDROME DE WILLIAMS (SW) O WILLIAMS-BEUREN

El primer paciente descrito con síndrome de Williams fue presentado en una publicación del Dr. Guido Fanconi en 1952. El citado paciente presentaba una elevación de los niveles sanguíneos de calcio de causa desconocida (hipercalcemia idiopática) y un estrechamiento de la arteria aorta ascendente (estenosis aórtica supravalvular), además de rasgos faciales característicos. Desde la primera observación transcurrió un tiempo hasta que dos pediatras, el neozelandés Williams y el alemán Beuren, delinearon el síndrome y describieron sus principales características, que incluyen fundamentalmente:

1) rasgos faciales típicos, 2) retraso del desarrollo psicomotor con un perfil neurocognitivo determinado, 3) afectación cardiovascular y 4) posible existencia de hipercalcemia transitoria en la infancia. Por ese motivo, el síndrome se identifica con el nombre de estos dos autores o, más simplemente, con el primero de ellos.